Carlota Pereda

ENRTEVISTA CON CARLOTA PEREDA

Carlota Pereda inició su carrera en trabajos de ficción para televisión. Ha sido guionista, realizadora y supervisora de guión en series como Periodistas, Mis adorables vecinos, Motivos personales. Ha trabajado como directora en Acacias 38, El secreto de Puente Viejo, Lex o Lalola. Y como realizadora en Los hombres de Paco, Águila roja, Luna, el misterio de Calenda y B&b, de boca en boca. Su primer cortometraje, Las rubias, ha sido seleccionado en más de 140 festivales nacionales e internacionales. Cerdita, su segundo cortometraje como directora, cuenta con más de 270 selecciones internacionales hasta el momento y 77 premios, entre los que se encuentran el Forqué al mejor cortometraje y el Goya 2019 al mejor cortometraje de ficción. There Will Be Monsters es su tercer cortometraje.

¿Cómo surgió tu interés por el cine?

Ya desde muy pequeña empecé a ver películas y yo pensaba que las actrices se inventaban los textos y que se dirigían ellas mismas, así que yo quise ser actriz hasta que descubrí que no era así. Empecé entonces a querer ser directora / guionista, aunque la gente me decía que ¿por qué? Porque cuando eres chiquitita no pueden entender que quieras ser otra cosa que no es ser actriz.

¿Te sentiste preparada para trabajar en el mundo audiovisual al terminar la carrera?

No, porque yo hice derecho, mi familia se opuso tajantemente a que yo hiciera cine. Tuve que utilizar mi tiempo libre para estudiar cursos de cine y también me metí en la ECAM por mi cuenta, sin que lo supiera mi familia, hasta que no hubo más remedio de que se enterara. Así que no, la carrera no me preparó y la ECAM lo que me dio fue muchos contactos y empecé a trabajar en seguida.

¿Consideras tu cortometraje un ejercicio para encaminarte para el largo? ¿Es un trabajo muy personal?

Creo que tenía la necesidad de contar historias que surgieran de mí. Llevo mucho tiempo trabajando en televisión, contando la historia de otros. Por una parte es maravilloso, pero empecé a hacer cortos porque necesitaba contar historias mías, como yo quisiera, en este sentido es un trabajo muy personal, los dos cortos, este Cerdita más que el otro Las rubias.

¿Crees que el cine español se ha hecho un hueco en la industria cinematográfica internacional? ¿Está reconocido a nivel mundial?

Hemos tenido suerte de tener grandes directores en España, desde Carlos Saura hasta luego Almodóvar, Icíar Bollaín, Isabel Coixet, Álex de la Iglesia, gente que se ha dado a conocer fuera. Pero también es verdad que yo creo que en la industria española está favoreciendo mucho la repercusión de ficciones como La casa de papel o Élite, que están llamando mucho la atención sobre lo que se hace en este país; creo que nos está beneficiando. Sin olvidar el cine de terror de Paco Plaza o de Balagueró: es un referente mundial. Eso nos está ayudando mucho y esperemos que siga hacia adelante. Creo que hay talento de sobra en este país como para que la gente se fije en él.

Con respecto al tema concreto del apoyo a las mujeres cineastas, ¿cómo percibes tú la actual situación del cine español hecho por mujeres – a nivel de formación, acceso al trabajo, acceso a la financiación y redes de colaboración?

Hay cierta intención de ayudar a las mujeres a través de la formación, de la financiación,… la colaboración es importantísima, las redes de apoyo como CIMA son muy importantes, pero estamos a años luz de que la igualdad sea real. Todas las que trabajamos en esto, hemos vivido en nuestras carnes, y lo seguimos viviendo, el que se den muchas más oportunidades a los hombres, estén más o menos formados. Esto es así y sigue siendo así.

¿Has sentido en algún momento que tu entrada en la industria de cine se hace más difícil por el hecho de ser mujer? Esto es, ¿te has sentido alguna vez discriminada por ser mujer?

No ha sido más difícil entrar, si quieres ser script, si quieres ser ayudante de producción, si quieres puestos intermedios. Llevo muchísimo tiempo trabajando en puestos intermedios y nunca he parado de trabajar, nunca me ha faltado trabajo. En este sentido ha estado muy bien, porque también ha sido así en épocas de crisis. Pero los puestos jugosos se han dado a personas, simplemente por el hecho de ser hombres, muchas veces, no siempre, claro. Otras veces ha sido por su talento, claro, pero muy a menudo no.

¿Es la conciliación familiar entre tu vida personal y profesional un asunto que te preocupe? ¿Ves al respecto alguna diferencia con tus colegas de profesión varones?

Claro que me preocupa, mucho. Al final sientes que no llegas a nada, ni a estar con tus hijos, ni hacer todo lo que quisieras en el trabajo. Si no tienes hijos es mucho más fácil. Si tienes hijos, es difícil, ya seas hombre o mujer, aunque, todavía los hombres lo suelen tener más fácil en general. Es cierto que en mi círculo cercano veo que mis compañeros hombres se rompen los cuernos por intentar estar con sus hijos y no perderse su crecimiento. Pero claro, es complicado y el peso siempre suele caer más sobre las madres. Yo tengo mucha suerte, porque tengo muchísimo apoyo familiar y, la verdad, es estupendo. Pero siempre echo de menos más tiempo con mi niña.

¿Cómo crees que se ha transformado el panorama cinematográfico para las mujeres en España desde que tú empezaste a hacer cortometrajes hasta ahora?

Rodé otro cortometraje hace dos años, llevo más tiempo en la industria cinematográfica, siempre desde la ficción. Creo que hoy genera más interés contar historias de mujeres, no solo porque seamos mujeres, sino porque atraen las historias contadas desde otra perspectiva. Se hacen por ello mucho cine y mucha televisión con la idea de buscar voces nuevas, es algo muy jugoso para los productores. Quiero destacar que Mario Madueño confió en mí a la hora de hacer los cortometrajes por ser quién era, él es feminista y desde luego ejerce como tal, pero confió en mí por las historias que le presenté.

Si tuvieras que posicionar tu obra dentro de la tradición cinematográfica, ¿de qué corrientes o movimientos artísticos dirías que es heredera? ¿Con la obra de qué directores sientes que la tuya dialoga? ¿Entre ellos hay alguna mujer?

Me siento muy cercana, al cine coreano, en el sentido de que mezcla muy bien los géneros: la comedia con el thriller, con el terror, desde una perspectiva muy actual del país. En España también se han hecho muchas cosas interesantes.¿Si hay alguna mujer? Me encanta la directora de The Revenge, Carolie Fargeat, es francesa, es una directora que yo encuentro muy cercana. Hay mucho cine de mujeres que me gusta, pero ninguno es el cine que hago yo.

¿Cuántas mujeres conforman el equipo de producción, rodaje y postproducción de tus obras?

Bastantes. Digamos que más del 50%, el 60% o 70%. Generalmente lo que he hecho es rodearme del mejor equipo con el que podía contar, con independencia de si fueran hombres o mujeres. He contado con la gente que ha estado a mi disposición y que era la mejor para el proyecto.

Siendo mujer cineasta e incorporando mujeres como personajes protagonistas de tus películas ¿consideras que tus películas son femeninas?

Todos, cuando escribimos o cuando dirigimos, llevamos parte de quienes somos y de nuestra experiencia vital a nuestras obras. En este sentido, es imposible que no lleve a mi trabajo parte de mi experiencia como mujer y en este sentido es femenino. No creo que en ningún caso las obras de las mujeres pertenezcan a un género aparte, como el género de terror o el género social. Las mujeres hacemos películas muy distintas entre nosotras, y así tiene que ser. Lo único que llevamos con nosotras es una perspectiva, nuestra experiencia vital, que está marcada muy fuertemente por ser mujeres en la época que nos ha tocado vivir.

¿Crees que tu obra hubiera sido recibida de forma distinta si fueses hombre?

Desde luego mi obra profesional en televisión, sí. También cuando empecé a dirigir, tuve mucho apoyo de toda la gente que me rodeaba, eso ha sido así. Digamos, a lo mejor hubiera sido aún más fácil, y tal vez hubiera empezado a dirigir antes.

Según tú ¿qué medidas ayudarían a las mujeres para entrar en la industria cinematográfica española? ¿Qué les recomendarías para ‘meter la nariz’ en el mundo del cine?

Las medidas, las ayudas, las cuotas que está fomentando CIMA son muy importantes. Creo que también es importante que se empiece a hablar de las directoras como directoras de cine, no como mujeres. Que el diálogo que se genera en torno a nuestras obras no solo se centre en nuestro género, sino en lo que hacemos. Creo que eso es importante, que la crítica, la prensa, empiece a vernos como autoras, no como autoras que representan a un género excluido.