Cineastas emergentes en Ratisbona

Por Amrei Keul y Jelena Schryro

Irene Moray presentó sus cortometrajes Bad Lesbian (2018) y Suc de síndria (2019). Las propias anécdotas de la directora, que se fue en 2012 por unos años a Berlín, la inspiraron a hacer su primera película Bad Lesbian, un proyecto de bajo presupuesto que cuenta de una manera tragicómica sobre las experiencias de una joven española en la capital alemana. En él, la autodidacta asumió tanto el papel principal así como la dirección. Bad Lesbian fue premiado como Película del Año en el FisH Filmfestival Rostock (Alemania) 2018 y ganó el Premio del Público en el Festival Alcine en Alcalá de Henares 2018. 

Una vez vuelta a Barcelona, realizó su segundo cortometraje Suc de síndria, en el que trabajó exclusivamente detrás de la cámara. El drama sensible cuenta cómo una chica encuentra su propia sexualidad de nuevo junto con su pareja después de una violación. En la Berlinale 2019 la película fue nominada a Mejor Cortometraje y ganó el premio al Mejor Director en el Medina Film Festival 2019. En el coloquio en Ratisbona Irene Moray dijo que en Suc de síndria quería centrarse específicamente en el proceso de superar una experiencia traumatizante en vez de hablar sobre ella misma. Su trabajo cinematográfico y fotográfico se caracteriza por el manejo abierto de la sexualidad, la desnudez y la búsqueda de identidad. El tratamiento visual directo de estos temas causa reacciones muy diferentes en el público. De esta manera, contó de reacciones positivas en los pases, en los que los espectadores se pudieron identificar con los protagonistas, pero también de situaciones de falta de comprensión.

Laura Ferrés, Maria Manero, Irene Moray

Maria Manero, originaria de Navarra, estudió animación en Bristol y Valencia y presentó su proyecto de final de máster Patchwork (2018) aquí en Ratisbona. El destino de su madre, que tuvo que someterse a dos trasplantes de órganos, la llevó a la idea de contar su historia con mucho cariño en una animación conmovedora. La película ganó el Premio al Mejor Cortometraje Animado de la Comunidad Autónoma de Valencia 2019 y destaca, entre otras, por el trato metafórico con el tema. El título Patchwork, por ejemplo, se refiere al bordado y al mismo tiempo evoca la asociación de un cuerpo recién ensamblado y marcado por cicatrices. La vid, por otro lado, que enmarca la trama de la película, trata del proceso de refinamiento en esta misma línea metafórica.

Por último, la barcelonesa Laura Ferrés presentó su cortometraje internacional Los desheredados (2017), estrenado y dotado con el Premio Discovery en Cannes, tanto como en 2018 con el Goya al Mejor Cortometraje Documental. Estudió dirección y guión en la ESCAC. En su película habla también de un destino familiar, ya que, a raíz de la crisis financiera, su padre se vio obligado a cerrar su compañía de autocares. Laura Ferrés acompañó sus últimos días de trabajo con la cámara y retrata, por lo tanto, un destino individual y al mismo tiempo ejemplar para numerosas historias familiares en la sociedad española. En el coloquio explicó que además del material documental, también incorporó elementos ficticios para pintar un panorama más completo. Además contó del reto de convencer a su padre para participar en el proyecto, que al principio no era consciente de su papel como protagonista.

Laura Ferrés, Amrei Keul, Maria Manero, Jelena Schryro, Irene Moray